Con el compromiso de proteger el medio ambiente y de asegurar el bienestar de las comunidades vecinas de la zona donde se ejecutan los trabajos de perforación del túnel de trasvase, el Proyecto Alto Piura solicitó al Consorcio Obrainsa-Astaldi que realice un ensayo químico del material que se extrae de las excavaciones, con la finalidad de prevenir algún impacto ambiental.

“Todas las operaciones que se realizan en la construcción del túnel de trasvase, son monitoreadas de cerca por la Supervisión, el Contratista y el PEIHAP. Lo que significa, que aplicamos un riguroso sistema de gestión ambiental para proteger y mejorar el medio ambiente. De esta manera, ninguna de las comunidades que viven cerca de la zona de obras se verá afectada”, informó el Ing. Marco Vargas Trelles, Gerente General del Proyecto Alto Piura.

Explicó, que el Consorcio Obrainsa-Astaldi procedió a realizar un análisis químico por fluorescencia de rayos X, elaborado por la empresa Bizalab, que consiste en analizar la estructura molecular de las muestras de roca obtenidas en la perforación, para someterla a rayos X. De esta manera, se obtiene un mapa de la composición química del material geológico.

“Se ha efectuado el análisis a seis muestras, tres en el frente de entrada y tres en el frente de salida del túnel, mediante los cuales se concluye que el material extraído no representa riesgos para el medio ambiente, como puede ser: contaminación de agua, suelo y aire. La ventaja de realizar estas pruebas mediante fluorescencia de rayos X es su precisión y exactitud en los resultados”, sostuvo el Ing. Marco Vargas.

Señaló, que para el PEIHAP es muy importante lograr un equilibrio adecuado entre las actividades que se desarrollan en el túnel y la conservación del ambiente. Sobre todo, en la conservación de la calidad del agua, porque es un recurso que utilizan las comunidades tanto para uso doméstico, como agrícola y pecuario.

“El Proyecto Alto Piura apunta a realizar una gestión ambiental, a través de espacios de diálogo con las comunidades. Por ello, se ha conformado una mesa de diálogo en Sondorillo, para canalizar los pedidos de la población y gestionar adecuadamente los proyectos que las comunidades necesitan”, expresó.

Resaltó, que como parte de su compromiso con el medio ambiente, el PEIHAP viene contribuyendo en la reforestación de la cabecera de cuenca de la quebrada Cascapampa, en el distrito de Sondorillo, con tres hectáreas de especies nativas de Aliso y dos hectáreas de Pino Patula. Este trabajo lo viene ejecutando con el apoyo de Agrorural, la Municipalidad Distrital de Sondorillo, la ONG Progreso y la comunidad campesina Santa Cruz Huamán.

“Se ha puesto en marcha un plan de reforestación para mitigar los problemas de deforestación y degradación de los suelos. De no protegerse las microcuencas altas, se tendrá como resultado la disminución del caudal del río Huancabamba. Por ello, nuestro objetivo es apoyar a las comunidades campesinas a recuperar las plantaciones con la finalidad de asegurar estos afluentes”, indicó.